La historia de mi mejor inversión

I. El ahorro

Bogotá, 1992

Desde muy pequeño, el concepto de ahorrar mi dinero para comprar algo “caro” y “difícil de alcanzar” fue natural para mí. A los 8 años mi padre nos daba dinero (a mi hermana y a mi) para comprar durante el recreo nuestras onces, mientras mi hermana (4 años mayor que yo) gastaba la totalidad de su dinero, yo siempre ahorré, casi de forma instintiva.

Este ahorro me permitía comprarme 1 vez al mes, dulces americanos bastante caros que mi papá no aceptaba comprarme (“bubble tape”).


II. La felicidad pasajera

Bogotá, 2003

En paralelo a mis estudios universitarios, creé una empresa relacionada con los juegos de video.

La empresa fue un éxito rotundo. Me tomaba gran parte de mis fines de semana, pero el dinero que me dejaba ¡valía la pena el esfuerzo!

Al cabo de 3 años, vendí mi parte de la empresa a mi socio a un excelente precio.
Los beneficios de esta empresa me permitieron comprarme yo mismo a 19 años:

  • El último teléfono celular en el mercado
  • El último computador portátil a la moda
  • Un televisor pantalla plana
  • Un sistema de teatro en casa con 5 parlantes gigantes y
  • Un carro último modelo con un sistema de audio espectacular

¡Yo estaba en las nubes!  
¡Muy feliz!

Desafortunadamente, la felicidad que me proveía todos estos juguetes se fue perdiendo poco a poco, puesto que al cabo de 2 o 3 años

  • Mi teléfono celular ya era lento y tuve que cambiarlo…
  • Llegaron los microcomputadores y el mío era gigante…
  • Aparecieron los LEDs así que mi televisor pantalla plana ya no valía gran cosa…
  • Se inventaron los sistemas de sonido inalámbricos, efectivamente mi sala estaba repleta de cables que conectaban los 5 parlantes y yo me tropezaba constantemente con estos cables…
  • Mi carro empezó a pedirme reparaciones costosas y el radio con caja para 10 CDs estaba siendo reemplazado por los sistemas tipo ipods…

Yo había vendido mi empresa (mi activo) así que ya no tenía el dinero para comprar de nuevo todos estos juguetes (pasivos).  

Sentí que todos los fines de semana sacrificados, todo el trabajo fuerte que había realizado para crear mi primera empresa y los excelentes resultados que había obtenido, habían desaparecido…

El dinero había literalmente desaparecido entre mis manos…
Me sentí frustrado …


III. El primer encuentro con los ingresos pasivos y la libertad financiera

Buenos Aires, 2006

Estando de intercambio universitario en Argentina, me encontré con el libro del americano Robert Kiyosaki “Padre rico-Padre pobre”.

Este libro me fascinó (lo devoré en menos de 2 días) pues encontré en él una primera respuesta a mi frustración.

Descubrí los conceptos de los ingresos pasivos y la libertad financiera.

No confundas un pasivo, el cual tiene una connotación negativa dentro del ámbito de las finanzas personales y un ingreso pasivo que al contrario tiene una connotación positiva. Más adelante explicaré la definición de un pasivo con más detalle. ^^


Un ingreso pasivo, es simplemente un ingreso que no está vinculado a tu tiempo, es decir:


No cambias tu tiempo por dinero
En vez de trabajar duro para conseguir dinero,
haces trabajar duro tu dinero para ti

La magia de los ingresos pasivos, es que tu cuenta bancaria se llena a todo momento, independientemente de lo que haces tú con tu tiempo.

El dinero llega a tu cuenta, así estés durmiendo, bronceándote en la playa, jugando con tus hijos o tomando un mojito con tus amigos en tu terraza.

Ya hablaremos más adelante de cómo crear ingresos pasivos gracias a las inversiones en bienes raíces, en bolsa y en negocios en internet.

La libertad financiera, es el estado en el cual
tus ingresos pasivos cubren la totalidad de tus gastos mensuales.

En este punto, ya NO tienes obligación alguna de trabajar y puedes invertir tu tiempo (tu recurso más preciado) en lo que es más importante para ti:

  • tu familia,
  • tus amigos,
  • tus hobbies y
  • tus pasiones.

Wow estos 2 conceptos resonaron con mucha fuerza en mi cabeza!

Así que seguí leyendo, en menos de 2 semanas, devoré 2 libros más de Kiyosaki y 1 de Napoleón Hill

  • El cuadrante del dinero
  • Despierta el genio financiero de tus hijos
  • Piense y hágase rico

Entendí, que el primer paso esencial era efectivamente el ahorro, pero que si ahorramos para comprar juguetes (pasivos), estos pasivos pierden rápidamente su valor y el esfuerzo que realizaste para conseguir en primer lugar este dinero es en vano, el dinero desaparece literalmente entre tus manos.

Así que nos vemos forzados a trabajar duro indefinidamente, para volver a ahorrar y volver a comprar pasivos que nuevamente serán obsoletos en algunos años.

Este circuito sin fin, es lo que varios autores llaman la carrera de la rata.

Los 2 problemas principales de encontrarse dentro de la carrera de la rata son:

  1. Tomamos el riesgo que si algún día por una u otra razón perdemos nuestro empleo o nos vemos forzados a dejar de trabajar (accidente u otro), todo lo que tenemos desaparecerá rápidamente.
  2. Tenemos muy poco tiempo libre para lo que realmente es importante para nosotros (nuestra familia, amigos, hobbies y pasiones).

Ahorrar es efectivamente el primer paso, pero la finalidad del ahorro NO es directamente comprar juguetes (pasivos)


La finalidad del ahorro es invertir en activos y sólo después, gastar el dinero que estos activos han generado.

De esta forma el dinero no solo NO desaparece, sino al contrario se multiplica!

A continuación la definición de un activo y un pasivo desde el punto de vista de las finanzas personales (la cual es diferente de la definición contable).

Activo: Un activo pone dinero en tu bolsillo

Pasivo: Un pasivo extrae dinero de tu bolsillo

Ejemplos de pasivos y activos:


Te invito a que analicemos cuál hubiera sido el resultado al cabo de 3 años, si en vez de gastar en pasivos/juguetes los 10k€ ganados con mi empresa, los hubiera invertido en un activo que genera 25% anual de rentabilidad.

Si piensas que generar 25% de rentabilidad anual es imposible.
Te mostraré más adelante como mis inversiones en bienes raíces generan hoy rentabilidades entre 53% y 140% anual (sin contar la plusvalía vinculada al incremento potencial del precio de los inmuebles).

Ejemplo:

  • Inversión: 10k€
  • Rentabilidad: 25% annual

Análisis de cada opción:


1. Gasto el dinero en un auto nuevo y otros juguetes

Mi auto perdió 30% al sacarlo del concesionario más 6% de su valor cada año.

Mi celular y mi computador tienen un valor de reventa nulo después de 3 años.

Conclusión: Al cabo de 3 años perdí 60% de mi capital inicial y mis juguetes no me dan la satisfacción que me daban cuando los compré.


2. Invierto el dinero y gasto los dividendos/beneficios anuales en juguetes

El 1er año recibí 2.5k€ de beneficios, llámelo (rentas, beneficios, dividendos etc.), los gasté comprando juguetes (1 celular y 1 computador).
Al final del año tengo mis juguetes y mi capital inicial sigue siendo el mismo 10k€.

El segundo año gasté los 2.5k€ de beneficios en un viaje à Tailandia, mi capital sigue intacto (10k€).

El tercer año gasté le 2.5k€ de beneficios alquilando durante un fin de semana un Porshe Carrera y comiendo en el mejor restaurante de mi ciudad, mi capital inicial sigue siendo el mismo (10k€).

Conclusión: Durante 3 años, compré juguetes, conocí el mundo y viví experiencias excepcionales que solo el 0.05% de la población global experimentan alguna vez en su vida y mi capital inicial sigue intacto 10k€

(Aunque continué a transportarme en servicio público todos los días ^^)


3. Invierto el dinero y gasto los dividendos al cabo de 3 años

El 1er año recibí 2.5k€ de beneficios, no gasté el dinero, lo reinvertí durante 3 años.

Al cabo de 3 años no solo tengo 7.5k€ de beneficios sino 9.5k€ de beneficios (gracias a los intereses compuestos).

Conclusión: ahora tengo el dinero suficiente para comprar mi auto y mis juguetes gastando los beneficios de mi inversión (9.5K€) y mi capital sigue intacto (10K€)!!

Wow! ¿verdad?

Entender este simple concepto cambió totalmente mi percepción del dinero y me abrió la puerta al mundo de las finanzas personales.

Primero compro los activos
después compro los juguetes


También entendí la importancia de la MENTALIDAD (el “mindset” en inglés).

Los millonarios SON millonarios porque tienen una mentalidad de millionario.

Pero NO es necesario nacer millonario para volverse millonario.

Es completamente posible cambiar de una mentalidad de pobre a una mentalidad de rico durante el transcurso de nuestras vidas.

Ejemplos de personas que nacieron pobres y llegaron a ser multimillonarios hay miles y miles.

Aquí te van algunos de los más famosos (famosos debido a sus enormes fortunas):

  • Oprah Winfrey, estrella de televisión americana y empresaria
    Pasó de la pobreza más extrema al éxito y la riqueza. La estrella de la televisión estadounidense tuvo una infancia muy difícil, con abusos sexuales incluidos y terminó creando un imperio mediático. Su fortuna es estimada a 2 500 millones de dólares.
  • Howard Schultz, presidente de Starbucks
    Llegó al punto de vender su sangre para conseguir dinero. Cuando era pequeño, vivía en Nueva York junto a sus padres y hermanos en un edificio protegido por el gobierno para personas que no podían ni siquiera pagar un pequeño alquiler. Su fortuna actual es estimada a 2 500 millones de dólares.
  • Brian Acton, fundador de WhatsApp
    Junto con su madre se apoyaban en ayudas del Estado para sobrevivir. En 2015 Facebook pagó 19 000 millones de dólares para comprar WhatsApp. Su fortuna personal es estimada a 3 600 millones de dólares.
  • Ralph Lauren, empresario y diseñador de moda
    Empezó como empleado de Brooks Brothers (una tienda de ropa). Hoy su fortuna es estimada a 7 700 millones de dólares.
  • George Soros, gurú de la inversión
    Sobrevivió a la ocupación nazi de Hungría y llegó a Londres, donde vivió como universitario sin recursos. Hoy su fortuna es estimada a 8 300 millones de dólares.
  • Francois Pinault, empresario
    Abandonó la escuela secundaria en 1974, después de ser acosado por ser pobre. Hoy es propietario de varias casas de moda de alta gama como Gucci et Yves Saint Laurent. Su fortuna se estima a 33 500 millones de dólares.
  • Larry Ellison, fundador de Oracle
    Abandonó la universidad después de que su madre adoptiva muriera y desempeñó varios oficios de baja cualificación durante ocho años. Hoy su fortuna se estima a 64 000 millones de dólares.
  • Jeff Bezos, fundador y presidente de Amazon. 
    Cuando niño, debía ayudar a sus padres trabajando constantemente en el rancho familiar en Texas, poniendo tubos, reparando molinos y vacunando al ganado. Adolescente trabajó como empleado en McDonald’s. Hoy es el hombre más rico del mundo según la revista Forbes, su fortuna se estima a 126 200 millones de dólares y es el primer hombre en haber llegado al récord de 12 cifras en su fortuna personal. (126 200 000 000$, puedes contar ^^)

Así que para ser rico no es necesario nacer rico.
La clave radica en comenzar a pensar como rico y entender cómo funciona en realidad el dinero.

Tal vez, ya hayas oído esta frase célebre de uno de los hombre más rico del mundo.

«Nacer pobre NO es tu culpa, morir pobre sí lo es»

Bill Gates

Si no trabajas en tu “mindset” y te aferras a tu mentalidad de pobre, siempre deberás trabajar duro para conseguir el dinero, sin importar cuánto ganes, siempre vivirás en la escasez.

Sabías que:

  • 70% de las personas que ganan la lotería vuelven a su estado inicial de pobreza y que el
  • 65% de atletas profesionales, quienes ganaron millones durante su carrera exitosa, se declaran en quiebra 5 años después.

¿Sabes por qué?

Porque muchas de estas personas vienen de familias pobres y a pesar de haber ganado mucho dinero siguen teniendo una mentalidad de pobre. En vez de comprar activos (inversiones locativas, acciones, negocios), compran cientos de pasivos (casas, carros, viajes, ropa y juguetes de lujo), el dinero se esfuma y tarde o temprano vuelven al punto de partida


IV. Un latino más en Francia ^^

Paris – 2008

Volvamos a nuestra historia. ¿Dónde nos quedamos?

Ah sí, en Argentina descubrí el concepto de la carrera de la rata y la libertad financiera, pero este NO fue el único evento importante, en Buenos Aires también conocí una mujer que le dio un giro de 180° a mi vida.

Conocí a AS, una estudiante francesa, dulce, risueña y extremadamente echada pa’lante como diríamos los colombianos.

Nos enamoramos perdidamente y así fue como a finales del 2008, el amor me trajo a París, conociendo básicamente 3 palabras:

  • bonjour,
  • s’il te plaît y
  • je t’aime.

V. Ni el colegio, ni las universidades te enseñan a ser libre

Paris – 2009

Tuve «la suerte» de ganar una beca, brindada por la multinacional francesa L’Oreal, para hacer una maestría en finanzas en una reconocida universidad francesa.

La beca pagó la totalidad de la matrícula de la maestría (cerca de 30 000€) y además recibí 7 500€ para los gastos de vivienda, comida, transporte y otros.

Mi papá nunca hubiera podido pagar esta Maestría en Paris y él ya había hecho un esfuerzo sobrehumano para pagarme una universidad bastante costosa en Bogotá.

La opción de estudiar y trabajar al mismo tiempo hubiera sido una verdadera proeza teniendo en cuenta que la maestría era 100% en francés y yo había comenzado mis primeros cursos de francés hace apenas 4 meses.

Así pues, estoy inmensamente agradecido con L’Oreal y sus iniciativas de responsabilidad social corporativa que me brindaron esta oportunidad única.

Sin embargo, hoy estoy convencido que lo que aprendes en el colegio y durante los estudios superiores te enseñan a ser un buen empleado, a conseguir un buen empleo y a vivir una carrera de la rata confortable. Pero aprendes muy poco o nada sobre el desarrollo personal, sobre cómo funciona el dinero, sobre los ingresos pasivos o la libertad financiera.

Las universidades NO te enseñan a ser libre, te enseñan a ser un buen empleado durante 35 a 40 años hasta que seas demasiado viejo para realmente poder disfrutar de tu tiempo libre (nuestro activo más preciado).

¿Dónde nos quedamos? Ah si cierto.

La vida en Paris es bastante cara, el dinero que recibí de la beca desapareció rápidamente en comida, ropa y transporte.
Durante un poco más de 2 años AS y yo vivimos en un departamento de 19m2.


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